SANTÍSIMA TRINIDAD el barco más grande de su época

Ilustración Santísima Trinidad (Jacob Hägg) Museo Nacional Marítimo de Londres

Fue diseñado por el constructor Mateo Mullan, traído de Inglaterra por el marino Jorge Juan , al cual se le relaciona con el movimiento cultural e intelectual de la Ilustración, que tuvo lugar principalmente en Europa, desde el siglo XVIII hasta los primeros años del siglo XIX.

A Jorge Juan debemos muchas novedades en nuestro país y una de ellas fue la introducción en la construcción naval española del llamado sistema inglés o sistema a la inglesa, que trajeron los constructores navales británicos contratados por él. Este sistema se valía de planos más elaborados donde se delineaban las piezas antes de labrarlas, entre otras novedades. El navío Santísima Trinidad, fue construido siguiendo el sistema inglés.

Jorge Juan Santacilia

La botadura del Santísima Trinidad tuvo lugar en La Habana en marzo de 1769, tenía más de 63 metros de eslora y en la batalla de Trafalgar llegó a tener una tripulación de más de 1.100 hombres. Pensaron que cuanto más grandes fueran los buques mejor podrían resistir los ataques y desarrollar las acciones ofensivas.

Tras ser probado en alta mar, se dieron cuenta de que sufría varios inconvenientes que intentaron corregir en los astilleros de Ferrol y Cádiz. El 14 de marzo de 1778 entró en el dique grande del arsenal de Ferrol, pero en las pruebas de mar demostraron que no se había conseguido nada. Poco después de estas reformas pasó por el astillero de Cádiz en febrero de 1782.

Puerta del Dique Ferrol (cerámica gallega de Sargadelos)

En el Museo Naval de Ferrol os pueden contar muchas cosas, os recomiendo la visita a este Museo y a esta ciudad de Ferrol como puerto de la Ilustración.

VISITA VIRTUAL AL MUSEO NAVAL DE FERROL

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Al final, tales fueron las modificaciones ejecutadas que el “Santísima Trinidad” quedó convertido en un navío de cuatro puentes, único en el mundo.

Pero siempre fue un barco muy difícil de navegar debido a fallos en su diseño, a pesar de su renovación era sumamente lento sin llegar nunca a destacar en batalla alguna.

Maqueta del Santísima Trinidad. Museo Naval de Madrid

Como parte de la participación española en la Guerra de la Independencia norteamericana de 1779, el Santísima Trinidad operó en el Canal de la Mancha contra los ingleses, ya como buque insignia, y en 1780 participó en la captura de un convoy inglés de nada menos que 55 buques. En 1782 participó en la batalla del cabo de Espartel y en la del cabo de San Vicente (donde quedó desarbolado y casi cae en manos enemigas).

El Infante don Pelayo acude al rescate del Santísima Trinidad en la batalla del Cabo de San Vicente del 14 de febrero de 1797 (por Antonio de Brugada)

Pero el Santísima Trinidad se recuerda sobre todo por su participación en la Batalla de Trafalgar. A las órdenes del jefe de Escuadra Baltasar Hidalgo de Cisneros, el 21 de octubre de 1805 causó graves daños al famoso navío Victory, el buque insignia del Almirante Nelson y único navío de línea que ha sobrevivido hasta el presente en condiciones originales. Aunque en el momento en el que fue concebido el Santísima Trinidad contaba con tres puentes y 118 piezas (o 116, atendiendo a las fuentes) de artillería, también llamado el « Escorial de los mares» terminó siendo modificado para albergar 4 cubiertas y 140 cañones. El «Victory» pertenecía también a esta clase.

Nelson recibe un disparo en la cubierta del Victory (por Denis Dighton)

Tres buques ingleses, el Leviathan, el Conqueror y el Neptune, rodearon al Santísima Trinidad, cañoneándolo desde todos los flancos durante horas y tras una durísima lucha, que le causó más de 200 muertos y 100 heridos, hubo de rendirse, hundiéndose más tarde por las malas condiciones en que había quedado.

A destacar la falta de adiestramiento de los marineros de su dotación. Muchos marineros, oyeron por primera vez el disparo de un cañón cuando el barco abrió fuego en pleno combate, y aún así lo hicieron todo lo bien que pudieron. Pero por esta falta de adiestramiento, la eficacia de su fuego fue muy baja, como comenta en una entrevista el capitán de navío retirado Marcelino González Fernández, autor del libro “Navío Santísima Trinidad. Un coloso de su tiempo” Ed. La espada y la pluma.

EL ESCORIAL DE LOS MARES

En nuestra literatura tenemos un testigo de excepción y me refiero a Gabriel de Araceli. Personaje al que Benito Pérez Galdós embarca en el Trinidad, y lo hace en la primera novela de la primera serie, de sus “Episodios Nacionales”, titulada Trafalgar. Es importante porque a través de este personaje Pérez Galdós nos dará una visión de la contienda. Gabriel de Araceli con 14 años se ve envuelto en la batalla de Trafalgar como criado de un viejo oficial de la Armada en la reserva.

Sus piezas de artillería fueron extraídas e instaladas en la entrada del Panteón de Marinos Ilustres situado en la Escuela de Suboficiales de la Armada, en San Fernando (Cádiz).

(Google). Batalla de Trafalgar. Lugar de la contienda

 

Ana M. Hermida

hermidarodriguezanamaria@gmail.com

2 respuestas a «SANTÍSIMA TRINIDAD el barco más grande de su época»

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