«LA EXPERIENCIA DE UN ALUMNO ESCRIBA» en el Museo Británico de Londres
La escritura cuneiforme es una de las formas más antiguas de expresión escrita. Se escribió originalmente sobre tablillas de arcilla.

En el Museo Británico de Londres podéis encontrar una amplia colección de tablillas expuestas y explicadas de manera muy didáctica. No os resultará complicado dejaros impresionar por el arte y los testimonios que nos acercan al conocimiento de las primeras civilizaciones.
Y hablando de visitar Londres os sugiero un FREE TOUR por la ciudad , una visita gratuita que como colaboradora de Civitatis os aconsejo muy sinceramente.
Antes de comenzar este apasionante tema, os comento que Europa tuvo constancia de esta escritura gracias al viajero italiano Pietro Della Valle, quien hizo un viaje espectacular empezando en Venecia hasta Constantinopla, Alejandría, pasó por el desierto del Sinaí, por las pirámides de Egipto, y en caravana hasta Damasco, Alepo y Bagdad.
Fue uno de los primeros en describir las maravillas de Persépolis, la capital de la Persia aqueménida (559-331 a.C.), en Persépolis copió un gran número de inscripciones grabadas en las puertas del palacio, era una “escritura extraña” en forma de cuña.

El entrenamiento de escribas era largo y repetitivo, y a causa de la enorme complejidad del cuneiforme, requería no sólo aplicación también paciencia.
La enseñanza descansaba sobre la memorización de listas de palabras y signos copiados una y otra vez, y este entrenamiento empezaba en la niñez.

Tenemos constancia de que un documento literario sumerio describe la reacción de un alumno y también la conducta y actitud de sus profesores y padres. Escrito tal vez en 2.000 a. C., era una composición muy popular, copiada reiteradamente.
El alumno en cuestión leyó su tablilla, comió al mediodía, preparó y escribió otra tablilla, y se le asignó un trabajo oral y escrito, pero, desgraciadamente para él, no alcanzó el nivel requerido y varios profesores le pegaron con la palmeta. Los padres del alumno invitaron a su profesor a casa, donde fue festejado y Nissaba, la diosa de las escuelas y los escribas fue exhortada a que mostrase su favor con el alumno.

Los escribas copiaban los textos, pero ¿Quiénes eran los autores? Desgraciadamente, los testimonios que tenemos no son muchos. Muchas de estas tablillas son simples listas administrativas o contables en las que los autores no mencionan sus propios nombres.
Sólo hay dos excepciones en las que figura el autor: el autor de las tablillas de la Epopeya de Erra y el autor de la Epopeya de Gilgamesh están registrados en un catálogo de literatura cuneiforme.
Si nos resulta complicado saber quienes fueron los autores, los lectores son pura conjetura.
Os dejo aquí otra fotografía que también hicimos en el British Museum y os animo a visitar las salas del museo dedicadas a Mesopotamia, seguro que esta civilización os sorprenderá tanto como me sorprendió a mí y me sigue sorprendiendo.

Para finalizar, os dejo otra curiosidad de este museo también relacionada con la escritura.
Se trata de una caja que se colocó en el Templo de Mamu, el dios de los sueños. Sobre los títulos y logros de Ashurnasirpal II (883-859 a. C.). Se describe cómo fundó el templo, trajo madera del Líbano para el techo y las puertas. Y decoró las puertas con bronce.

Si os interesa Mesopotamia:
- GRANDES VIAJERAS EN LA HISTORIA - 29 septiembre, 2025
- NEFERTITI LA REINA DEL LOUVRE - 31 diciembre, 2024
- VISITA A PRAGA REINHARD HEYDRICH Y LA OPERACIÓN ANTHROPOID - 30 diciembre, 2024

