Valentín Carderera, un viajero romántico

Seguramente uno de los personajes más interesantes del siglo XIX español

Valentín Carderera por Federico de Madrazo. Colección Luis Carderera BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

Dibujante, coleccionista, pintor, divulgador, escritor y arqueólogo. Valentín Carderera nació en Huesca, en el año 1796, de familia humilde, aunque sus padres procurarían darle una esmerada educación, murió en Madrid a los 84 años.

Desde joven tuvo interés por la pintura, no obstante siempre se desmereció en  esta  actividad.  Se consideraba mejor crítico e historiador del arte que pintor.

Cursa estudios en el Seminario y en la Universidad Sertoriana de Huesca compaginando sus estudios con la práctica artística, posteriormente José de Palafox le envía al taller de Buenaventura Salesa en Zaragoza. En 1816 se traslada a Madrid para continuar su aprendizaje con Mariano Salvador Maella y, tras la muerte de éste, con José de Madrazo y Agudo.

Fachada del antiguo monasterio de San Diego en Alcalá de Henares. Valentín Carderera

Acude a la tertulia del Parnasillo, en el viejo café del Príncipe, donde los alevines del movimiento romántico discutían de teatro, poesía o arte, asimilando la revalorización de lo medieval que el grupo formado por Federico de Madrazo o Pérez Villaamil propugnaba, y que luego desarrollará en su producción.

Algunos de los componentes habituales de la tertulia del Parnasillo aparecen en este cuadro de Antonio María Esquivel, reunidos en su estudio en 1846.

Marcha a Roma en 1822 becado por el duque de Villahermosa, donde inicia su afición como coleccionista.

Conviene recordar que, por esos años en Roma, se desarrollaba con fuerza el movimiento de los Nazarenos, clave para entender parte del romanticismo europeo y español.

Valentín Carderera. Vista del ponte nuovo junto a la Puerta Carbonara en las murallas de Nápoles

Pintor de formación académica y neoclásica, evoluciona hacia un romanticismo temprano.

Atraído por un moderado romanticismo tras su for­mación neoclásica con José de Madrazo, vuelve en 1831 a España y realiza una labor pictórica no muy abundante, abarcando todos los géneros pictóricos, destaca fundamentalmente su labor como retratista, y es nombrado pintor honorario de cámara de Isabel II.

Valentín Carderera. Isabel II (BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA)

Sus temas son literarios, religiosos y alegóri­cos, como la serie de cuadros sobre El Quijote, de la colección del duque de Villahermosa, su Santa Mar­celina o Cleopatra.

CLEOPATRA. Valentín Carderera. Colección Carderera

Su CLEOPATRA, se trata de un Oleo-lienzo de 0’985 x 0745 m. Este lienzo permaneció en Huesca hasta 1973. Hoy lo conservan en Madrid los descendientes de Valentín Carderera. Se trata de una réplica a la Cleopatra del italiano Guido de Reni.

No compartía la pasión desbordada de Espronceda y Zorrilla, a los que conocía personalmente (coincidiendo frecuentemente con ellos en tertulias y reuniones) y a los que respetaba.

Carderera recorrió gran parte de la Península para dejar testimonio a través del dibujo y la acuarela de monumentos destacados. 

Valentín Carderera. Patío de la Montería Reales Alcázares Sevilla. BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

Su trayectoria está marcada por los esfuerzos dedicados a la salvaguarda del patrimonio histórico español.

Retrato de Baltasar Gracián por Carderera

El arabista Pascual de Gayangos (1809-1897) fue el anfitrión de Carderera furante los tres meses que éste pasó en Londres en 1841. Gracias a él pudo relacionarse con artistas y eruditos ingleses, a quienes mostró sus dibujos de monumentos españoles tratando de encontrar un editor para su obra.

Aunque su proyecto de edición de estos materiales sólo se vio satisfecho en parte, algunos de sus dibujos fueron publicados por Pérez Villaamil en la «España artística y monumental» y otros salieron en las revistas ilustradas de su tiempo, como el «Seminario Pintoresco Español»

El inglés Richard Ford (1796-1858) había viajado por España entre 1830 y 1833. Fruto de su conocimiento del país es esta guía (Biblioteca Nacional de España) que allanó el camino a los turistas británicos en la segunda mitad del siglo. El autor regaló este ejemplar de la primera edición a Carderera durante durante su segunda estancia en Londres.

Fue en el siglo XIX el mejor conocedor y divulgador de Francisco de Goya. No sólo asimiló y reprodujo en algunos cuadros su técnica, sino que coleccionó y divulgó sus series de dibujos, grabados y litografías. Dedicó mucho tiempo y dinero para hacerse con estas colecciones, comprando incluso a Mariano Goya (hijo) en 1859, parte de la producción litográfica de su padre.

Este cuaderno-borrador contiene poesías y obras en prosa, algunas de ellas inéditas, y sus folios, llenos de tachaduras y rectificaciones, reflejan el proceso creativo de Lope. Perteneció a Carderera y en 2009 fue adquirido por la Biblioteca Nacional de España.

Pinceles importantes de la época se fijaron en su persona. Conservamos cinco retratos de Carderera.  El más antiguo de ellos, uno firmado por Federico de Madrazo, al que sin duda dedicaré pronto otro post para añadirlo a ARTE e Historia Viajando Por El Mundo

Federico de Madrazo pintado por Raimundo Madrazo
Federico Madrazo en su estudio

Soy Ana M. Hermida experta en diseño y coordinación de cursos Online (e-Learning). Te acompañaré en este recorrido de ARTE e Historia Viajando Por El Mundo

(licenciada en Historia, diplomada en Magisterio y una viajera incansable)

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