BES: alegría, música y baile

Foto INICIO: Ana M Hermida. Dios Bes. Museo de Brooklyn.
Foto Arriba: Ana M Hermida. Dios Bes (tarro de kohol) c. 1400-1300 AC. AD (finales de la XVIII dinastía) Los colores abigarrados sobre un fondo blanco son típicos de esta época

Hoy vamos a hablar de un dios egipcio que seguro no olvidaréis y os resultará muy fácil de distinguir porque si hay un dios egipcio feo ese es Bes.

Pero ¿quien era este dios egipcio tan feo? ¿de quién hablamos?

Os he realizado este video como presentación, podéis visualizarlo y después os sigo contando cosas.

Su nombre es Bes, en realidad ese nombre correspondía a un cierto número de divinidades y demonios de forma similar.

La imagen que he elegido para representar a este post corresponde a una estatuilla que se encuentra en el museo de Brooklyn y estoy segura de que si os gusta el antiguo Egipto, habéis sabido que se trata de Bes, con solo mirarlo y sin fijaros demasiado.

Foto: Ana M Hermida. Dios Bes. Museo de Brooklyn. Tercer período intermedio, dinastía XXII, circa 945-718 a.C.

El Cristianismo y el Islam pusieron fin al politeísmo en Egipto, pero es cierto que la mezcla de las representaciones de estas deidades nos sigue fascinando.

Pocos museos o colecciones egipcias, pienso que ninguno hay que entre sus piezas no se encuentre alguna representación del dios Bes. La siguiente imagen es de una pieza que pertenece a una colección privada, que tuve la suerte de poder ver y poder fotografiar, por ejemplo este Bes:

Foto: Ana M Hermida. Dios Bes. Colección privada

Estamos hablando de un dios egipcio, aunque pudieran ser, como os decía, varios dioses independientes (os paso sus nombres: Aha, Amam, Bes, Hayet, Ihty, Mefdjet, Menew, Segeb, Sopdu y Tetetenu) los que compartían características similares, si no idénticas, lo que hizo de “Bes” una figura compleja y no siempre bien comprendida.

A pesar de esta mala presencia que le estoy dando, Bes fue muy bien considerado y beneficioso para los humanos, un dios rechonchito y feuchiño como decimos en mi tierra, pero al final del post seguro que a alguno de vosotros le acaba pareciendo incluso simpático, un personaje muy curioso al que acabaréis cogiendo cariño como me pasó a mí, y aún hoy me sigue intrigando.

Foto: Ana M Hermida. Dios Bes. MET Museo Metropolitano. Nueva York

Se le relacionó con la protección de los niños y las mujeres embarazadas. En algunas columnas de los mamisi (las casas de nacimiento en el antiguo Egipto) se retrata a Bes, su apariencia grotesca alejaba a los espíritus malignos durante el nacimiento. También se le relaciona con las relaciones sexuales, por ejemplo en Menfis existían unos lugares llamados “las habitaciones de Bes” cuyo uso está claro. Este genio pequeño, barbudo y desnudo, se asociaba asimismo al amor y el placer sexual.  

Es comprensible que su apariencia poco agradecida formara parte de sus atribuciones. ¿Qué espíritu maligno se atrevería a ir contra él?

Foto: Ana M Hermida. Dios Bes. Musée du Louvre. Paris

Para ello disponía de sus propias armas: los instrumentos musicales como el arpa que hacía sonar para evitar las picaduras de animales como serpientes o escorpiones, y algún cuchillo por si el arpa no era suficiente.

En el Museo Arqueológico de Atenas

Foto: Ana M Hermida. Entrada Museo Arqueológico de Atenas

En el Museo Arqueológico de Atenas encontramos estas representaciones del dios Bes (siguiente foto).

Foto: Ana M Hermida. Museo Arqueológico de Atenas. Representaciones del dios Bes

Sabemos que Bes era la deidad favorita de la gente en el período helenístico.

Desde el punto de vista mitológico, Bes también pudo asociarse con Ra, Hathor y Horus.

En la siguiente foto podéis ver una estela coronada por el rostro del dios Bes, se combina una representación del joven Horus y la diosa Taweret.

Horus, el niño, aparece sobre dos cocodrilos y somete a otros animales salvajes. Taweret, quien protegía a las mujeres embarazadas y los niños pequeños, aparece como una feroz hipopótamo preñada con el pecho colgante y la cola de un cocodrilo.

Foto: Ana M Hermida. Harvard Museums

Una forma femenina del dios, Beset, figura a veces como la madre de Horus.

Foto: Ana M Hermida. Museo del Louvre. Paris

En la imagen, el dios Bes con la diosa Beset, un precioso relieve que se encuentra en el Museo del Louvre.

Desde el punto de vista iconográfico, el origen de Bes debe buscarse, probablemente, en la imagen de un león alzándose sobre sus patas traseras como se aprecia en la foto anterior.

 Igualmente posee características de enanismo o incluso rasgos similares a una máscara con enormes ojos saltones y una lengua salida.

Foto: Ana M Hermida. MET. Nueva York

A menudo es representado con la melena y la cola de león. Nos vamos ahora al Petrie Museum

Foto: Ana M Hermida. Petrie Museum. Londres
Foto: Ana M Hermida. Petrie Museum. Londres

En el Petrie Museum se encuentra este bello objeto de baño (según la indicación del museo) en madera, con la figura del dios Bes, perteneciente a la Dinastía XVIII.

Foto: Ana M Herrmida. Petrie Museum. Londres

Su imagen fue incorporada también a las joyas, amuletos, reposacabezas y camas, con el objeto de proteger a la persona que durmiese sobre ellos, así como sobre espejos, jarras de ungüentos y otros productos cosméticos.

Las personas podían vestirse con trajes o máscaras de Bes para llevar a cabo bailes que buscaban la protección del dios. También se usaba su imagen para tatuajes en el antiguo Egipto, por ejemplo, algunas mujeres se tatuaban al dios enano Bes en la parte alta del muslo.

A algunos cadáveres también se les tatuaba para que tuvieran mejor aspecto en el Mas Allá.

Foto: Ana M Herrmida. MET. Nueva York

Bes fue también representado con un tocado de plumas, muchas veces con un gran vientre y en ocasiones con un pecho prominente.

Foto: Ana M Hermida. MET. Nueva York
Foto: Ana M Hermida. Musée du Louvre

Otra curiosa figura del dios Bes es ésta, en esta ocasión perteneciente al Museo de Turín

Foto: Ana M Hermida. Museo de Turín

También podemos encontrar a Bes portando instrumentos musicales, cuchillos o el signo jeroglífico sa, que significa protección. Cuando aparece bailando con instrumentos musicales o con serpientes, Bes suele estar de perfil, ya que se hacía necesaria esta posición para indicar movimiento.

Foto: Ana M Hermida. Musée du Louvre

En época grecorromana las imágenes del dios llevan a menudo una espada y un escudo circular para acrecentar sus cualidades protectoras o quizás porque fue adoptado como una divinidad militar. El efecto se amplió en época romana, cuando se le representó llevando el uniforme completo de un legionario.

El amplio abanico de objetos sobre los que se representaba a Bes y el gran número de amuletos de este dios demuestra su gran popularidad como divinidad doméstica.

En la siguiente imagen vemos unas figuras de terracota y bronce, se trata de interpretaciones fenicias o chipriotas. Los dioses Bes y Pataikos ahuyentaban el mal, también aparecieron en tumbas como símbolo de protección.

Foto: Ana M Hermida. British Museum
Foto: Ana M Hermida. Museo Nacional de Beirut

Un museo muy interesante y un país que nos enamora a todos aquellos que nos fascina la Historia está en el Líbano, me refiero al Museo Nacional de Beirut.

En el Museo de Beirut vimos esta curiosa estatuilla del dios Bes

Foto: Ana M Hermida. BES. Museo de Beirut

La popularidad de Bes se extendió más allá de Egipto: Chipre, Siria, el actual Líbano, etc…

Pero además ¿Qué isla española lleva el nombre de este dios egipcio? Bes llegó a Chipre y a Cerdeña y hasta Ibiza escala comercial fenicia, la antigua Ebusos para los romanos, y a la que los fundadores fenicios habrían puesto el nombre de Ybshm: la “isla de Bes”.  Ibiza, la isla del dios de la alegría.  

Ana M. Hermida

Experta en diseño y coordinación de cursos Online (e-Learning).

(licenciada en Historia, diplomada en Magisterio y una viajera incansable)

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